2008
 Oct 
18 

Ayacucho, Perú

En Mancora vendían un gorrito muy bonito, que venía de ayacucho. Era barato y fantástico pero decidimos esperar hasta ir Ayacucho para comprarlo, de hecho, esta era nuestra única razón para ir a Ayacucho. Aunque en donde Scott nos hablaron muy bien de la ciudad y de sus artesanías, ademas era una buena opción para ir hacia cuzco alejandose un poco del camino del gringo (nazca, arequipa, cuzco).

A Ayacucho llegamos madrugados despues de haber viajado en puesto panorámico y bajo la luna llena, de haber visto también el amanecer y las montañas volverse verdes, amarillas, rojas, y hasta azules. En la ciudad, que más parece un pueblo grande, tomamos un tapsi para buscar hotel porque en la internerd nada habíamos encontrado. 3 cuadras avanzamos hasta el centro y 5 soles nos ha cobrado (que robo, pero bueno) Nos recomendó un hotel muy bueno, con desayuno y todo pero a muy alto precio y igual que con el taxista de Lima cuando le dijimos que no gracias empezaron a bajar el precio… seguía siendo caro, toco ponersen bravos y bajar las maletas por nuestra cuenta pa que entendiera que NO es NO.

Caminamos y caminamos y caminamos calle arriba y calle abajo preguntando en cada hostel si tenían internet, hasta que a una cuadra de donde nos dejó el taxi encontramos el que era. Se llamaba Samary. El baño privado es el peor. ¿Que clase de ducha cae sobre el inodoro? Aparte de eso era bueno, con TV y Wifi y un señor atendiendo bien simpático e informativo.

una casita

Ayacucho le llaman la ciudad de las 37 iglesias, y es verdad, aunque no las contamos porque que pereza, pero si tienen una en cada esquina y en algunas cuadras hasta dos. Aparte de eso solo hay casas coloniales y mototaxis por montón. También hay una plaza de artesanías grande y llena de tejidos bonitos y cerámicas, pero nada del gorro que en un principio habíamos ido a buscar.

en peru

Estando allá nos enteramos de cosas cerca que ir a visitar, principalmente las ruinas del IMPERIO WARI y el pueblito de Quinua que se llama asi por chiquito (ojala) de donde salen todas las cerámicas y queda la “Gloriosa pampa de Quinua” donde una batalla importantisima pasó (pero no nos la sabemos).

Para ir a conocer buscamos a Motorcycle y nos encontramos relativamente fácil con la RTM 150x nuevecita que nos la alquilaron muy barata y solo con el papel de Aduana.

RTM 150x - Motorcycle III

Felices paseamos como locos, hasta las ruinas de Wari. Un imperio inmenso de una civilización pre-inca. Eran muy hábiles con la roca, su ciudad principal (donde estábamos parados) se dividía por barrios separados por murallas gigantes, tenia casas, templos, almacenes, calles, sistemas de agua para traer y para sacar de la ciudad, cultivos y cuanta cosa mas. Con la cerámica eran impresionantes también, tenían retratos, vasijas, totems y hasta maquetas de construcción de la ciudad. Se deformaban el craneo pa separar las clases y hasta hacían collarsitos, aretes y cosas como las que hoy se venden por la calle.

WARI

craneo deformado fuente Wari

De la ciudad donde fuimos, solo el 2% se ha excavado y creen que han encontrado el templo principal. Pero nosotros creemos que no, porque se nota que esa ciudad era INMENSA y hacia la parte de arriba hay unas rocas que tienen cara de ser aún mas importantes.

Vimos unas de las tumbas, todas hechas en roca, con como 6 niveles de profundidad, con corredores subterranos, escaleras, cuartos, tumbas y quien sabe que mas. Se dice que cuando el emperador moría todos sus “ministros” y esos personajes del gobierno tenían que ser sacrificados y enterrados con él. El general del ejercito, por ejemplo, tenía su puesto a la entrada del sitio de tumbas para que siguiera en su oficio, vigilando y protegiendo aún después de muerto.

complejo de tumbas wari

En el templo principal había una rotonda con varios puestos de piedra donde se supone se sentaban los gobernantes a tomar las decisiones del pueblo públicamente. A cada lado había cuartos, a uno con huecos en las paredes donde se llevaban las ofrendas y se quemaban cosas, y al otro unos de varios pisos, que también conducían a pisos subterraneos que aún no se sabe bien por que son muy frágiles.

ruinas wari ruinas wari

A 15 minutos de las ruinas por la carretera queda Quinua, y por los lados se ve todo lleno de cactus creciendo en formas rectangulares que muestran las paredes enterradas que hay por abajo, una ciudad gigante toda enterrada, atravesada sin respeto por la carretera pavimentada.

montañas de civilizacion

Llegando a Quinua había un reten de la policía de vías. Nos pararon por no tener placa y se dieron cuenta que tampoco teníamos seguro, ni tarjeta de propiedad, ni permiso de circulación, ni nada. Mejor dicho, se iban a llevar la moto y a dejarnos a nosotros en medio de la nada. Hicimos cara y voz de turistas ignorantes (ni nos habíamos fijado que no tenía placa ni nada de eso), el policía llamó al dueño y le pego tremenda regañada pero a nosotros nos pico el ojo y dijo que solo era para asustarlo, que el no nos iba a dañar nuestro paseo… menos mal. Seguimos el camino y llegamos a Quinua.

sin placa glorioso e historico pueblo de quinua

Quinua es chiquitico, básicamente una placita de artesanías y en el centro un montón de señoras pregonando sus comidas (pollo y cuanto animal se atraviese principalmente) pero también choclo (maiz) con queso, habas, aguas de todas las hierbas, y un mezclado de papa con una verdura como prima de la espinaca con maiz tostado y cebolla que en cada lado le tienen un nombre diferente, el mas facil es “verde” y es DELICIOSO! ese fue el almuerzo.

almuerzito en quinua

Seguimos en la maravillosa RTM 150x por el camino y por donde no había camino, pasamos por el ladito de la Pampa de quinua donde queda el obelisco y subimos la montaña que seguía hasta que la gasolina y el camino nos dejaron, junto a un cañon/abismo y una ventanita de roca para mirarlo.

la gloriosa pampa de quinua..

De bajada, a toda velocidad, con el motor apagado para ahorrar. Al rato ya estabamos otra vez en Ayacucho pero aún era muy temprano y andando por el pueblo sin sentido un mirador turístico encontramos justo al tiempo que empezó a caer un aguacero. Parqueamos la moto y entramos a una tiendita a pasar las lluvias y a tomarnos un té. Cuando salimos otra vez, la RTM ya no estaba. No había rastro de ella, y nadie vio nada.

Como el mirador es bajada pa todo lado, fácil era bajarla rodando pa cualquier lado. Miramos por el alrededor y preguntamos pero nada. Pensamos si escaparnos, seguir nuestro camino haciéndonos los locos o si denunciar ante la policía y meternos de lleno en el problema. Pero pensar en cargarnos ese karma por el resto de suramerica y la vida daba mas susto que poner la cara. Entonces corrimos a la comisaria de policía del sector a ver en que nos ayudaban. Nos atendieron sin sorpresa, nos preguntaron la placa de primeras, como no tenia, hicieron cara de “pailas”, pero seguimos insistiendo les explicamos donde había sido, a que horas y como era la moto para ver si salían a buscarla, pero en vez de esto, llego un policía borracho que no podía y preguntó si sabíamos manejar moto. “Obvio que si” le dijimos, él, señalando una moto de policía que estaba parqueada decía “Súbase, vaya y la busca en esa moto”. No entiendo como espera que el civil, extranjero, muerto del susto vaya y haga la labor de policía en un barrio un poco feo y ya cayendo la noche. Al final otro arranco a “buscarla”, este no quería que manejar sino que fuera de pato, pero tampoco quisimos eso por que en ese lugar uno no sabe si tenerle mas miedo a los policías que a los mismos ladrones.

En la estación les pedimos que avisaran a otros policías, pero ellos no tenían radio ni teléfono ni nada. Íbamos a poner la denuncia pero tampoco se podía. Entonces les pedimos que llamaran un taxi para irnos hablar con el dueño de la moto y a ver si encontrábamos un policía mas competente que quisiera ayudarnos, pero ni un taxi se podía llamar de ese lugar (que belleza). Al final conseguimos un taxi/colectivo que nos llevó al centro, de donde llamamos a darle al dueño la noticia. Nos decía que fuéramos a donde el estaba “para arreglar” pero sin saber si el tipo era violento preferimos que el fuera al centro a donde nosotros. Resultó ser muy calmado, nos llevo en la moto al mirador de nuevo para ver donde había sido. Fuimos también a a comisaria a que el hablara con los policías y cuando el se dio también cuenta de la incompetencia pues bajamos al DEPROVE (Departamento de robo de vehículos) a poner la denuncia. También le hicieron cara de pailas por no tener placa y por alquilar una moto que ni había terminado de pagar. El comandante de la estación quería vendernos su pistola para qu estuvieramos “más seguros” (…)

Al final ni nos iba a cobrar nada y hasta nos invito un pan el muy querido dueño, muertos de la pena nos ofrecimos pagarle a plazos un porcentaje de la moto y ayudarle con las fotos que teníamos de la moto para que hiciera anuncios de recompensa y lo que fuera.

la RTM 150X

Aprendida la moraleja: “haz lo correcto” (jejee, que obvio) y con el corazón tranquilo compramos tiquetes de bus pa Andahuaylas, mitad de camino entre Ayacucho y Cuzco.

1 comentario »

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q bonito

carla @ 15 febrero 2009 16:06

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